El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona sumó este martes un nuevo testimonio, luego de que uno de los custodios del exfutbolista afirmara que el médico personal del ídolo argentino fue alertado en diversas ocasiones sobre el deterioro de su estado de salud, pero no acudía con la frecuencia esperada a revisarlo.
Martín Aníbal Domínguez, integrante del equipo de seguridad que permanecía con Maradona durante su internación domiciliaria, declaró que observó al exjugador con una marcada inflamación física y aseguró que esta situación fue comunicada en repetidas ocasiones al médico Leopoldo Luque.
Durante su comparecencia, el testigo explicó que tanto él como otras personas cercanas manifestaban preocupación por el estado del exfutbolista, quien, según relató, permanecía la mayor parte del tiempo en su habitación, tenía dificultades para movilizarse, rechazaba los alimentos y mostraba cambios constantes de ánimo.
La Fiscalía presentó mensajes intercambiados entre el custodio y Luque, en los que se advertía sobre la retención de líquidos y el estado físico de Maradona. De acuerdo con el testimonio, el propio exfutbolista preguntaba por la llegada de su médico tratante mientras permanecía en la vivienda donde cumplía su recuperación.
Según la información expuesta durante el proceso judicial, Luque visitó a Maradona en cuatro ocasiones durante los 14 días que permaneció en la residencia ubicada en las afueras de Buenos Aires. Ante las preocupaciones expresadas por allegados, el médico habría atribuido la inflamación al tiempo que el paciente permanecía acostado.
La autopsia estableció que Maradona falleció el 25 de noviembre de 2020 a consecuencia de un edema agudo de pulmón derivado de una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada. Peritos forenses señalaron además que presentaba un edema generalizado y una importante acumulación de líquidos en el organismo, condición que, según indicaron, se desarrolló durante varios días.
Además de Leopoldo Luque, en este proceso también enfrentan juicio la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, la coordinadora de cuidados domiciliarios Nancy Forlini, el médico clínico Pedro Di Spagna, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón, todos acusados del delito de homicidio simple con dolo eventual.


